Después de haber sido una ausencia frecuente, crear un índice o tabla de contenido se convirtió en un paso obligatorio para publicar un libro electrónico si se quería que la plataforma lo aceptara (sobre todo iBooks y Smashwords) o para no recibir un aviso de calidad por parte de Amazon.

Cuando se utilizan herramientas como Word o Calibre, la tabla de contenido suele aparecer alineada a la izquierda, sangrada para marcar los siguientes niveles de títulos. Su texto se corresponde con el del documento de navegación (toc.ncx)[1], cuyo formato depende de la aplicación o dispositivo y no puede cambiarse.

Sin embargo, esta no es la única manera de proceder. La tabla de contenido puede actuar como un gancho para las ventas, si está ubicada al principio del eBook, u ocupar un digno lugar tras bastidores. Puede armonizarse estéticamente con el resto del libro y afianzar su carácter personalizado y profesional. Se puede retocar, ampliar o reducir según las necesidades del texto.

En esta entrada, presento diez formas de manejar la tabla de contenido en eBooks. La mayoría fue diseñada para mis clientes de maquetación.

1. Con colores

¿Quién dijo que el texto de una tabla de contenido solo podía tener el color predeterminado de los hipervínculos? Una de las ventajas de trabajar con libros electrónicos consiste en la posibilidad de colocar cualquier color en el texto sin que esto afecte el costo de producción del libro (como sí ocurre con la publicación impresa). En la serie Crónicas del fin, de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, la elección del color está en armonía con el diseño de la cubierta.

En este caso, además, se usó una alineación centrada. Los números de los capítulos están escritos con palabras y no con cifras para destacar la fuente utilizada en los títulos (Trajan) y darle al lector más caracteres en los que hacer clic.

2. Con números

Una de las principales funciones de la tabla de contenido consiste en facilitar la navegación, pero no menos importante es mostrar la estructura del libro. La cantidad de capítulos, la pertenencia de unas secciones a otras y las jerarquías de los subtítulos quedan muy claras cuando se utilizan números, como en este caso de La utopía de la moneda común, de Miguel Ignacio Purroy.

Tabla de contenido_La utopía de la moneda común

La distinción entre números romanos para los capítulos y números arábigos para las divisiones internas transmite orden y le otorga un aire clásico y académico al libro.

3. Destacando las jerarquías

Por lo general, se les aplica un estilo a los títulos y el de las tablas de contenido se deja intacto. ¿Pero qué pasa si creamos una identificación entre ambos? En Energía solar para todos, de Diego Alcubierre, se usó un diseño que resalta los títulos principales por medio de mayúsculas. El mismo enfoque se aplica en la tabla de contenido. Como hay diferentes niveles de títulos, las jerarquías principales tienen además negritas. El segundo nivel emplea la redonda y el sangrado normal de párrafo, mientras que el nivel más bajo adopta un tamaño de fuente menor.

4. Jugando con la tipografía

Independientemente de cómo se hayan realizado los títulos, es posible ver el índice como un tablero de juego donde las piezas seguirán nuevas reglas de estilo. Negritas, cursivas, versalitas, redondas y mayúsculas pueden reunirse en distintas alineaciones y armar una estructura que facilite la legibilidad. Esta opción favorece mucho a las tablas de contenido extensas, con varios niveles, como la de Las esencias de los cinco movimientos del alma: descripción, propiedades y usos clínicos, de Máximo González Abulafia.

Tabla de contenido_Las esencias de los cinco movimientos del alma

Aquí, en vez de destacar la jerarquía, se pretende dar pausas visuales y marcar un ritmo de lectura.

5. Dentro de un párrafo

En libros impresos de gran extensión, no es raro encontrar tablas de contenido que junten varias entradas en un mismo párrafo. Tal recurso se utiliza para ahorrar espacio y evitar un índice que se lleve varias páginas. Lo mismo puede aplicarse a la publicación electrónica, dadas las restricciones de la muestra gratuita en las tiendas digitales (10% en Amazon KDP, 5% en Kobo y Barnes & Noble).

Las secciones de mi guía Plataformas de publicación digital: ventajas y desventajas son las mismas para cada plataforma. Quise destacar esto en el índice para que quienes no hayan comprado el libro conozcan la información concreta que proporciono y quienes sí lo tengan naveguen a los puntos específicos que les interesan[2].

Tabla de contenido_Plataformas de publicación digital

Con el fin de condensar la estructura y aumentar la visibilidad del conjunto, todos los subtítulos de los capítulos fueron ordenados en un solo párrafo.

6. Resumiendo la tabla de contenido

Si un libro cuenta con seis niveles de títulos (aun si solo son dos o tres), no necesariamente deben aparecer todos en la tabla de contenido. Tal elección puede obedecer a la necesidad de destacar los temas principales, sobre todo cuando las secciones internas son breves.

Este caso se muestra en Oracle APEX 5.1, de Clarisa Maman Orfali[3]. Se trata de un manual sobre la herramienta para desarrollar aplicaciones web que titula el libro. Cada capítulo explica paso a paso cómo realizar una tarea específica en torno al desarrollo de un proyecto. Como hay un total de treinta capítulos (más las secciones preliminares y finales), el índice solo abarca un nivel de títulos. Es un enfoque mucho más adecuado para este libro.

Contenidos_Oracle APEX 5.1.Una situación similar se presenta con los eBooks que compilan varias obras de un autor. Medievalario, de Fran Zabaleta[4], constituye un ejemplo. Contiene cuatro historias (tres novelas y un relato) que representan las cabezas de la sociedad medieval (véase la portada). La tabla de contenido, ubicada hacia el principio, solo apunta al inicio de los libros. Cada uno de ellos cuenta con una portada ad hoc, similar en estilo y a la vez distinta de la de las novelas publicadas individualmente. En la vista NCX, se proporciona el índice completo, desplegable, para los capítulos internos.

Índice_Medievalario

7. Añadiendo texto

La mayoría de las herramientas automáticas crea el índice de los eBooks a partir de los títulos. Mediante ajustes manuales, cabe la posibilidad de enlazar a páginas que no llevan título. Poemas identificados con su primer verso, mapas o gráficos que abarcan la pantalla completa, la página de derechos, la dedicatoria y los epígrafes se cuentan entre los candidatos.

Hasta ahora hemos hablado de la página del libro dedicada al índice. Como mencioné antes, el documento de navegación no admite personalización del formato, pero sí del texto. Eso significa que podemos editar el archivo toc.ncx para colocar las entradas más funcionales dentro de la vista NCX. En Medievalario, por ejemplo, una de las novelas estaba identificada por el lugar y el tiempo de la acción, mientras que las dos siguientes tienen solamente un número para cada capítulo. Para darle más coherencia con la estructura anterior, coloqué “Capítulo 1”, “Capítulo 2”, etc. (véase la imagen del punto anterior). En El mito de la segunda parte, mi libro de relatos, realicé un tratamiento similar con un toc.ncx de un nivel que lleva números romanos y viñetas para identificar las cuatro partes que componen el libro.

El mito de la segunda parte_Tabla de contenido

8. Usando diferentes índices

La mayoría de los autores que publican en digital se ha convencido de la necesidad de la tabla de contenido. Sin embargo, uno de los recursos menos aprovechados es la posibilidad de emplear diferentes índices, dependiendo de las necesidades del texto. Todo libro con más de diez imágenes de carácter didáctico debería incluir un índice de figuras, sobre todo si estas tienen leyenda. Lo mismo se aplica a las tablas. Por su parte, se recomienda que los libros enriquecidos contengan una lista de todos los archivos multimedia añadidos.

Muchos libros de no ficción pueden beneficiarse de un índice de materias (también llamado analítico). Este último, que tradicionalmente se usa con números de página, puede tener en su lugar el nombre del capítulo o la sección donde aparece el término en cuestión. También es posible insertar una tabla de contenido al inicio de capítulos individuales para avanzar a secciones específicas, con el fin de facilitar la búsqueda por parte del lector.

9. Con listas

Una alternativa para destacar la diferencia de niveles entre los títulos consiste en emplear listas. El siguiente ejemplo es el único de esta entrada que no ha sido diseñado por mí. Está tomado del libro Front Matter, Back Matter and Metadata, de Paul Salvette. Introduce las secciones de sus capítulos por medio de viñetas, las cuales, además, provienen de una fuente de símbolos. Para destacar los títulos, como Table of Contents, se ha incrustado otra fuente, lo cual es una constante estilística en el libro. Esta clase de diseños llama la atención por su originalidad.

TOC_Front Matter, Back Matter & Metadata10. Con imágenes

Esta fue mi primera idea para el índice de Plataformas de publicación digital. Se añade una imagen destacada para cada plataforma. Tanto la imagen como el texto conducen al capítulo indicado (aunque se haya quitado el subrayado). Como las imágenes provienen de los logos de las plataformas y los iconos de sus aplicaciones de lectura, dudosamente tenía licencia para insertarlas en mi libro, por lo cual deseché la idea.

Si un autor dispone de los derechos sobre las imágenes, esta es una opción viable para la tabla de contenido de un eBook. Me las puedo imaginar de forma decorativa en un libro de ficción o a modo de visualización previa en uno de no ficción con muchas imágenes.

Tabla de contenido con imágenes

Una vez que se sepa crear una tabla de contenido, el siguiente paso consiste en buscar el diseño que más se adapte a su función, mejore la navegación y destaque la estructura del texto. Si entendemos la tabla de contenido como una ventana para asomarse a lo que el libro tiene que ofrecer, ¿por qué no mostrar un paisaje agradable?

¿Tienes otra idea de diseño para la tabla de contenido de un eBook? Compártela en los comentarios.

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[1] Para más detalles sobre estos dos tipos de índices, véase mi entrada “¿Cuáles son las características de un buen eBook?” (punto 2).

[2] Una de mis razones para estructurar la guía de ese modo consistió en presentar de forma sistemática datos que estaban desperdigados entre las páginas de ayuda de las plataformas y podían resultar difíciles de ubicar. Algunas informaciones ni siquiera estaban presentes, sino que fueron extraídas a partir de mi experiencia.

[3] Solamente maqueté la versión para Kindle, pero también existe una edición impresa.

[4] Medievalario y las novelas que contiene no fueron maquetadas originalmente por mí. En junio de este año, realicé ajustes de las versiones EPUB y MOBI. Uno de los aspectos que trabajé fue la navegación interna, incluyendo las tablas de contenido.