En medio del auge de las publicaciones electrónicas, las historias de éxito de escritores que se convirtieron en superventas digitales y las ventajas innegables del eBook (como su precio, su facilidad de distribución y su envío inmediato), cabe preguntarse si hoy en día vale la pena autopublicarse en papel.

Dicha pregunta adquiere más relevancia si pensamos en las desventajas de la autopublicación tradicional. Muchos autores han tenido la experiencia de pagar sumas bastante altas por imprimir sus propias obras, nunca recuperaron la inversión y, encima, les quedaron montones de libros guardados en casa con los que no hallaron qué hacer.

autopublicarse en createspace

Sin embargo, el servicio de impresión bajo demanda CreateSpace parece solucionar el problema económico que frenaba a más de uno a lanzarse por esa vía, a la vez que permite el acceso directo al catálogo de Amazon. Combinado con Amazon KDP, trae como resultado la presencia de nuestro propio libro en dos formatos: tapa blanda y versión para Kindle.

Debe tomarse en cuenta que la maquetación de un libro impreso difiere radicalmente de la de un eBook. Independientemente de lo que nos cueste hacer uno u otro, va a tomar tiempo y esfuerzo, y necesariamente vamos a gastar dinero aunque se proclame que es gratis (no recomendaría a nadie poner el libro en CreateSpace sin encargar su ejemplar de prueba ni comprar uno para sí mismo). Entonces, para saber si vale la pena autopublicarse en papel, hay que responderse primero las siguientes preguntas:

¿Tiene un valor emocional para mí la publicación en papel?

Crecimos en medio de libros de papel y lo más probable es que la mayoría de los escritores haya soñado con ver su nombre en la portada de un libro físico, no en un eBook. Mucha gente ha acudido a la autopublicación digital por la facilidad de la opción, pero sigue prefiriendo el libro de papel porque lo percibe de mayor valor y lo siente “más libro” que el eBook por su materialidad, sus páginas y su tradición en nuestra cultura.

Si usted tiene el sueño de verse publicado en papel, ¿por qué no cumplirlo? Este valor emocional hacia cosas no muy prácticas se da en muchos ámbitos. Puede que tenga la ilusión de hacer un viaje a un sitio determinado, o de comprarse unos zapatos costosos, o de tener tal equipo, o de renovar su cocina. Si, además, le entusiasma la idea de regalar ejemplares de su libro a sus seres queridos, la impresión bajo demanda es la opción que implica menos gastos y menos riesgos. Sin embargo, téngase en cuenta que aquí no estamos hablando de rentabilidad, distribución ni ventas. Esto es el puro propósito de satisfacer un deseo personal.

¿Es un libro cuyo soporte tiene importancia?

Los libros infantiles, de arte, de viajes, de cocina y todos aquellos con ilustraciones y fotos de excelente calidad se verán deslucidos en un Kindle de tinta electrónica y adquirirán una mayor funcionalidad al ser impresos. Encargarlos a través de CreateSpace no es la mejor opción. Habría que acudir a un servicio especializado en libros de esta clase, o al menos uno que ofrezca gran calidad de impresiones en color, como Blurb. Por cierto, con todos los libros mencionados se pueden hacer bellezas en formato digital, pero el medio de lectura tendría que ser una tableta o una computadora.

También están los casos de las publicaciones cuyo papel es empleado como material artístico (por ejemplo, las que tienen el interior recortado), o cuando se pretende lograr un efecto visual gracias al papel, como en Soles de primavera, de Manuel Girón. Los workbooks y todos los libros diseñados para escribir o pintar sobre ellos pertenecen, igualmente, al grupo de publicaciones donde se prefiere un formato físico.

¿Tengo una actividad profesional que me garantice ventas del libro?

Una persona que imparta talleres sobre un tema determinado y haya escrito un libro al respecto podría incluirlo en el precio del taller y repartirlo directamente a los participantes. Dependiendo de cuántos talleres dé esa persona por año y cuántos sean los participantes, allí podría tener muchas ventas aseguradas. En este caso, lo que más conviene no es la autopublicación en CreateSpace sino en una imprenta tradicional, para que el costo por unidad sea menor.

Cuando los expertos en un área del conocimiento escriben libros, pueden atraer a todos quienes los conozcan por su actividad profesional y tengan interés en formarse en un tema o adquirir alguna habilidad dominada por esos expertos. Los espacios de interacción con sus lectores potenciales les facilitarían buenas oportunidades de venta.

¿Son mis lectores un público conservador?

Conservador en cuanto al soporte, es decir, gente que no lee (aún) libros electrónicos. Este punto parece hablar a favor de la autopublicación tradicional en Venezuela y Suiza, dos países donde el libro de papel sigue reinando y los dispositivos electrónicos son costosos o deben ser traídos del extranjero.

No obstante, el público conservador tiende a comprar en librerías físicas, en vez de encargar libros por Internet. Venezuela tiene además una limitación de control de cambio para los pagos con tarjeta de crédito y, al comprar productos fisicos en Amazon, solo hay garantía de que lleguen a su destino en buenas condiciones si se paga el envío por correo expreso, lo que va a incrementar el precio para el lector. Por otra parte, cuando he asistido a eventos culturales aquí en Suiza, he encontrado gente que me ha confesado que no compra absolutamente nada en tiendas virtuales. Para atraer a estos lectores, la autopublicación en CreateSpace no nos ayuda, a menos que nosotros mismos mandemos a imprimir unos ejemplares y los vendamos por nuestra cuenta.

¿Tengo apoyo de una librería u otra institución?

Apoyo es aquí la palabra clave y me refiero concretamente a apoyo en cuanto a distribución y ventas. No cuenta que nuestros jefes y compañeros de trabajo nos digan qué lindo nuestro libro o que nuestros familiares nos feliciten por él, pero ni nos ayuden a promocionarlo ni lo compren ellos mismos. Es distinto si una institución cultural determinada mantiene nuestro libro en venta o en un catálogo que apunte a la página de Amazon (si estamos con CreateSpace) y en las actividades que organice la institución se monta una mesa en la que se muestren nuestros libros.

venta-de-libros-1024x682Con la librería se aplica lo mismo. ¿Contamos con un librero que nos apoya lo suficiente como para darle a nuestra obra un lugar destacado en su tienda (quizás hasta organizar una presentación o una firma de ejemplares)? Si la respuesta es afirmativa y cerramos acuerdos beneficiosos para ambas partes, podríamos captar al público conservador que se nos escaparía de otro modo. Asumimos entonces que estamos con una autopublicación tradicional o hemos comprado ejemplares de nuestro propio libro para revenderlos.

¿Estoy vendiendo bien digitalmente y/o en papel?

Los autores que han logrado buenos puestos con sus libros electrónicos en Amazon encontrarán en la publicación a través de CreateSpace un complemento para sus ventas y una manera de alcanzar nuevos lectores. Blanca Miosi, por ejemplo, después de haber encabezado las listas de Amazon con sus eBooks, señala que su experiencia con CreateSpace ha sido positiva y afirma que algunos de sus lectores digitales han comprado los libros impresos para darlos de regalo o tenerlos en su biblioteca.

paquete de AmazonEntonces, si la versión digital de su libro se está vendiendo bien, usted ya cuenta con una base numerosa de lectores o se ha autopublicado en papel antes y ha logrado un buen volumen de ventas, podría esperar que la nueva aventura tenga buenos resultados. En cambio, si su eBook tocó fondo en Amazon y no pudo convencer ni a su propia madre de comprarle un libro de papel, ¿qué le hace pensar que la situación va a cambiar publicando con CreateSpace u otro servicio de impresión?

Con esto no quiero decir que quien haya tenido una mala experiencia de autoedición esté condenado al fracaso, pero tendría que analizar muy bien qué le falló anteriormente, para no cometer los mismos errores; asumir la nueva publicación de un modo radicalmente distinto desde sus inicios e implementar una estrategia de ventas adecuada. A mi juicio, para llevar a cabo experimentos el eBook se presta mejor que el libro de papel.

Para los indecisos, añado otros puntos dignos de consideración:

  • Los precios de los libros de impresión bajo demanda no son competitivos en el mercado. Hay que tomar en cuenta el coste de producción y el margen de ganancia del autor; a este precio, se le suma lo que el comprador pagará en gastos de envío. En una autopublicación tradicional baja el precio unitario a medida que aumenta el tiraje, pero en total se paga tanto que hará falta vender muchos libros para recuperar la inversión.
  • Mucha gente que nos expresa su deseo de leer nuestro libro en papel no estaría dispuesta a comprarlo, sino que cuenta con que se lo regalemos. Por lo general, en nuestros círculos de familiares y amigos vendemos menos de los que esperamos y la mayoría de las veces compran nuestro libro por hacernos un favor, no porque les interese de verdad.
  • Aunque hacer un lanzamiento simultáneo de la versión digital y en papel de un libro puede ser beneficioso para aprovechar el interés inicial, siempre hay la posibilidad de lanzar primero el libro electrónico y, si las ventas van bien o hay demanda del público, sacar una edición en CreateSpace.
  • Preparar un libro para su impresión en papel implica una inversión de tiempo y esfuerzo. Cada vez que nos dedicamos a un proyecto, le quitamos nuestra atención a otras actividades. Cada día que se va se marcha para siempre. El tiempo no se recupera. Por eso, hay que aprovecharlo bien, en cosas que valgan la pena, que sean importantes para nosotros, que nos den alegría. Solo usted puede decir si la autopublicación entra en este rubro.
  • Si llegado a este punto aún tiene dudas, mejor no lo haga. La razón que lo detenga (no cree que vaya a vender, no tiene ganas de ponerse a formatear un libro ni deseos de invertir en un profesional, no quiere que lo etiqueten de autopublicado ni digital ni en papel) es válida. Todo este proceso implica dificultades y si no se asume con convencimiento no va a llegar a buen puerto.

Opino que la industria tradicional le lleva mucha ventaja a la autopublicación en papel, en el sentido de distribución, experiencia de maquetación, precios, aceptación del público y  presencia en las librerías. Es verdad que CreateSpace permite que nuestro libro en papel llegue a todas partes del mundo, lo que casi ninguna editorial ofrece, ¿pero si no somos conocidos llegará? Con el libro electrónico es distinto porque las grandes editoriales aún no dominan la maquetación de eBooks, les ponen DRM y unos precios altísimos, y no dan información sobre compatibilidad de formatos. Un lector puede comprar en Amazon diez eBooks por el precio de un libro impreso, tenerlos en pocos segundos en su Kindle y llevárselos de viaje junto con toda su biblioteca digital.

Me atrevo a predecir que, cuando el libro electrónico tenga más difusión y los autores vean que las ventas en papel no les compensan, los servicios de autopublicación impresa se irán acabando. Pero ese punto aún no ha llegado y debemos trabajar en el presente. Por lo pronto, decida por sí mismo si vale la pena emprender dicho camino. Cuantas más respuestas afirmativas haya dado a las preguntas mencionadas a lo largo de este artículo, mayor seguridad podrá tener en cuanto a las ventajas de la autopublicación en papel para usted.