Una lectora del blog me plantea el caso de la publicación (tanto electrónica como impresa) de una novela cuyo manuscrito consta de 950 páginas. Me pregunta acerca de la conveniencia de sacar el libro en papel con CreateSpace y la posibilidad de usar un servicio como Payhip. Además, señala que gran parte de sus lectores reside en Latinoamérica. Dado que la producción de libros extensos tiene características particulares, consideré conveniente dedicarle una entrada a esta cuestión.

Publicación electrónica

La Regenta en Kindle

La Regenta, de Leopoldo Alas «Clarín», originalmente publicada en dos tomos por su gran extensión, se puede sostener con dos dedos en el Kindle.

Los formatos electrónicos se prestan de maravilla como soporte de libros muy breves (que impresos pueden parecer un folleto) y de libros extensos (que no pesan más que el dispositivo que los contenga, se leen cómodamente y pueden transportarse con facilidad). Desde el punto de vista del tamaño del archivo, la cantidad de palabras no supone una desventaja. Una novela de solo texto, aunque tenga mil páginas como manuscrito, apenas llegaría a unos pocos megabytes al convertirse al formato MOBI, mientras que un manual de 30 páginas, lleno de imágenes de alta resolución, podría ser igual o más pesado.

Por esta causa, la publicación digital debería estar necesariamente entre las opciones para sacar a la luz un libro extenso. Amazon KDP constituye una excelente plataforma para ello, por la amplitud de su mercado y la sencillez para el usuario. En esta entrada, explico cómo convertir un documento de Word al formato MOBI vía Amazon KDP.

Payhip, el servicio por el que me pregunta la lectora, se trata de un portal de alojamiento de eBooks y procesamiento de pagos similar a Gumroad (el que uso actualmente para vender mi novela Fantasía y fuga), E-junkie (el que utilicé al principio) y Ganxy. En Payhip, el eBook se sube gratis, la empresa cobra 5% del precio establecido por el autor cada vez que se venda una descarga y los pagos se realizan a través de Paypal. Este tipo de servicios es recomendable para quienes quieran vender sus libros desde su propio blog o página web. Si la lectora que me está planteando el caso no tiene una página web o no quiere asumir la venta del libro por ese medio, Payhip no es lo que necesita y le convendría más la publicación electrónica solo con Amazon.

Publicación impresa

Para publicar la novela en papel, su gran extensión sí constituye un problema, pues el coste de producción de ese libro, independientemente de cómo se imprima, va a ser mucho mayor que el de uno de 200 páginas. Eso obligaría a ponerle un precio de venta elevado y no se podría acceder a los servicios de impresión bajo demanda de Lulu y CreateSpace, que no publican libros de tantas páginas.

Por estas limitaciones, yo sugeriría considerar el siguiente punto: ¿es necesario que la novela se publique en un solo volumen o podría convertirse en una trilogía? Si el manuscrito completo tiene alrededor de 600.000 palabras, podría dividirse en tres libros de aprox. 200.000 (que individualmente no son nada breves).

La trilogía ofrece mayor campo de acción con diferentes estrategias de venta, elimina las limitaciones con el número de páginas y con ello abre más opciones de formatos impresos. Por supuesto, implica más trabajo: tres diseños de portada, tres maquetaciones para publicaciones impresas y digitales; pero no habría que hacerlo todo de una vez y se pueden programar los lanzamientos de modo que creen expectación entre los lectores interesados. Sin duda alguna, habrá personas que no pasen de comprar el primer libro, pero esas tampoco se leerían la novela completa.

Si la lectora que me consulta definitivamente no quiere dividir su novela, entonces le toca decidirse entre la impresión bajo demanda (específicamente CreateSpace) o una editorial de autopublicación, que son las opciones que está considerando.

Impresión bajo demanda

Al trabajar con un servicio de impresión bajo demanda, el desafío consiste en maquetar la novela de modo adecuado a su gran extensión. Debe tenerse en cuenta que tanto Lulu como CreateSpace establecen un número de páginas máximo para los libros que publican. Lulu no acepta libros con menos de 24 páginas ni más de 800. CreateSpace, para sus formatos de 5 x 8 a 7,5 x 9,25 pulgadas, marca como límite 420 páginas cuando el interior del libro lleva colores, 828 páginas con papel blanco y 740 con papel crema cuando se imprime solo con tinta negra.

La lectora escribe que su libro tiene 950 páginas con letra Times New Roman 12 e interlineado de 1,15; pero ese no sería el número de páginas definitivo porque debe adaptar su documento al tamaño de impresión del libro, considerar los márgenes, la tipografía, la inclusión de secciones preliminares y finales, y las páginas que va a dejar en blanco, ya que los capítulos siempre comienzan en página impar.

Para una novela extensa, considero que 6” x 9” (15,24 x 22,86 cm) es un buen tamaño, dentro de la oferta de Lulu y CreateSpace. Podría optarse por una tipografía serif un punto más pequeña de lo que se usaría para libros más breves (como Garamond de 11 puntos), a espacio simple, lo que debería dar un máximo de 45 líneas por página (más se vería muy abultado). Si con esta configuración queda muy cerca del límite de páginas, quizás la lectora podría aventurarse con el formato de 6,14 x 9,21 o el de 6,69 x 9,61 pulgadas. De 7” x 10” en adelante me parece demasiado grande para un libro de ficción. Cuando se trabaje en Word, es conveniente hacer la revisión del documento con la vista de dos páginas, para reproducir la experiencia del libro abierto y ver la relación entre las páginas pares e impares.

Dos libros de Alfaguara

Dos libros de Alfaguara, de formato 15 x 24 cm: el primer tomo de los Cuentos completos de Cortázar (608 págs., izquierda) y La civilización del espectáculo, de Vargas Llosa (232 págs., derecha). Nótese que el tamaño de letra y los márgenes son menores en el primero.

Maquetar un libro no es sencillo, sobre todo si no se ha hecho nunca; por eso, hay empresas y particulares que ofrecen ese servicio. Si uno no puede o no está dispuesto a pagar a un profesional, mi recomendación sería fijarse en libros de similares características publicados por editoriales reconocidas. Así veremos dónde se colocan los números de página, qué se hace con los encabezados y los márgenes, cuál es la distancia entre títulos e inicios de capítulos, qué tamaño y tipo de letra utilizan. De todos modos, CreateSpace y Lulu ofrecen sus directrices para la maquetación.

Imprenta o editorial de autopublicación

Si, después de maquetar su manuscrito, la lectora descubre que supera el número de páginas permitido por Lulu y CreateSpace, le quedaría, por una parte, la alternativa de la autopublicación tradicional: acudir a una imprenta local, encargar una tirada pequeña (de máximo cien ejemplares) y vender los libros por su cuenta. Primero, habría que asegurarse de que la imprenta sí esté dispuesta a producir un libro de tal extensión; en caso afirmativo, se debe pedir un presupuesto y calcular cuál sería el precio de venta del libro para recuperar la inversión. Cabe suponer que no va a ser un pedido barato. Además, conviene planear la distribución del libro, decidir dónde y cómo se va a vender, hacer contactos con librerías, organizar una presentación, preferiblemente con apoyo de una institución cultural. De lo contrario, se corre el riesgo de que los libros se queden guardados en casa porque no se sabe qué hacer con ellos.

No recomendaría la tirada grande (a partir de 500 ejemplares), a pesar de que baja el precio unitario. Para una persona sola es muy difícil vender quinientos libros impresos, a menos que tenga una actividad profesional que le garantice un número considerable de ventas. Precisamente por las dificultades que conlleva la autopublicación en papel, me he preguntado varias veces si de verdad vale la pena.

Por otra parte, tenemos las editoriales de autopublicación. Estas son empresas que, además de la impresión, ofrecen servicios editoriales, como maquetación, corrección y diseño de portada. Por lo general, no se encargan de la distribución y venta del libro y, una vez finalizada la impresión, el autor adquiere total libertad de acción con su libro. Dichas empresas se sitúan en la frontera con las llamadas editoriales de coedición, que asumen parte de los costos de producción del libro, realizan la maquetación y el diseño de portada, pero controlan la distribución, se quedan con el mayor porcentaje de las ventas e igual exigen pago inicial por parte del autor o el compromiso de que este compre un número determinado de ejemplares. El modelo de coedición está bien explicado en esta entrada de Mariana Eguaras, quien además tiene un libro al respecto. Hay autores que prefieren trabajar con editoriales de autopublicación o de coedición para descargarse de tareas.

En cualquiera de estos casos, considero fundamental buscar una empresa localizada en el país de residencia del autor dada la gran inversión económica que se va a realizar. Es importante saber con quién vamos a trabajar, hablar en persona con los encargados, ver directamente (y no a través de un monitor) los libros que publican, tener garantías de acceso a correcciones de prueba. De otro modo, podríamos llevarnos sorpresas bien desagradables.

A modo de conclusión

Como la lectora que motivó esta entrada aún no ha terminado del todo su novela, yo recomendaría que se tomara su tiempo en leerla y revisarla. Es posible que en el proceso descubra que su obra se beneficiaría si borra o resume ciertos pasajes, o que puede desarrollar la historia aún más. Entonces, al analizar la estructura del argumento, puede tener sentido la publicación como serie o trilogía.

libros extensosAsumiendo que su manuscrito cumpla con las condiciones para publicar en Lulu o CreateSpace, ella tendría que estar clara en cuanto a sus prioridades con la publicación. ¿Inversión mínima? CreateSpace o Lulu. Ya indiqué cómo publicar gratis en ambas plataformas (aunque por supuesto habría que comprar el propio ejemplar). ¿Acceso internacional? CreateSpace, sobre todo si su eBook va a estar en Amazon, ya que el catálogo mostrará ambas versiones del libro. ¿Numerosos ejemplares para regalar, distribuir en librerías y vender por cuenta propia en su país de residencia? Imprenta local. ¿Unos pocos ejemplares para regalárselos a familiares y amigos? CreateSpace. Aun con la desventaja de que el libro tarde en llegar a su destino y haya que pagar impuestos de aduana, saldrá probablemente más barato que la impresión con una empresa de autopublicación. ¿Descarga de la responsabilidad de la venta? CreateSpace o una editorial que ofrezca la distribución entre sus servicios. Para clientes habituales de Amazon, que tienen sus direcciones personales y sus datos de tarjeta de crédito en el sistema, el proceso de compra no es más que un par de clics y luego reciben el libro en su casa. Una lista de tiempos y tasas de envío de CreateSpace puede hallarse aquí. Para más consideraciones sobre la autopublicación impresa, remito a mi entrada “¿Vale la pena autopublicarse en papel?”.

Esto es todo lo que puedo decir al respecto. Espero que la lectora lo encuentre útil para aclarar sus ideas y tomar una decisión. Escribir casi mil páginas de una novela implica un gran esfuerzo y dedicación por años, y eso tiene mérito. ¡Muchos éxitos con la publicación!