En primer lugar, hay que aclarar que Helvetia Hispánica siempre fue mi blog. Todas sus entradas (50 en total) fueron escritas y firmadas por mí, nunca tuve otros colaboradores y, aunque lo subtitulé “El blog de la literatura y el teatro de habla hispana en Suiza” hubiera podido llamarse “El blog de Valentina Truneanu en Suiza”, ya que todo pasó por mi experiencia y subjetividad. Sin embargo, lo concebí como una revista cultural con el fin de destacar la labor de quienes escriben y hacen teatro en español desde Suiza, y favorecer la interacción entre los interesados por ese medio.

Después de diez meses de actividad, he tomado la decisión de cerrar Helvetia Hispánica y abrir otro blog en su lugar. Mis razones para hacerlo fueron las siguientes:

1.- Pocos lectores. Helvetia Hispánica no cumplió mis expectativas en cuanto al número de lectores y suscriptores. La cifra de visitantes por día se mantuvo estancada por meses. Sé que ha habido fieles lectores entre ellos, que revisan todas mis entradas, me siguen en al menos una de las redes sociales relacionadas con el blog y comparten mis contenidos, a quienes agradezco muchísimo su apoyo en todo este tiempo y quizás esté decepcionando con este anuncio.

2.- Poca difusión dentro del nicho al que se dedicó el blog. El público objetivo de Helvetia Hispánica eran personas interesadas en las actividades literarias y teatrales en español llevadas a cabo en Suiza, evidentemente un nicho local y muy pequeño. Aun dentro de este nicho Helvetia Hispánica tuvo escasa resonancia. Particularmente triste me pareció que personas que fueron directamente promocionadas en el blog y a cuyas páginas web se remitió con profusión no lo leían, no lo seguían, no lo enlazaban y se mostraban más bien indiferentes hacia el trabajo de difusión cultural realizado. Tal actitud me dio a entender que tal labor no era necesaria y, por ende, no valía la pena continuarla. Creí haber identificado un vacío dentro de la comunidad hispanohablante en Suiza, pero me temo que eso no correspondía a los deseos de quienes escriben y hacen teatro aquí, dados los correos electrónicos que recibí con peticiones de dinero y sedes para hacer presentaciones de libros.

Por supuesto, también tengo muy en cuenta a quienes sí respondieron positivamente, que fueron desde el principio como la tierra fértil de la parábola del sembrador.

3.- Pérdida de la espontaneidad al escribir. En los últimos meses tuve que obligarme a mí misma a escribir en Helvetia Hispánica, en parte por lo expuesto en el apartado anterior; en parte porque comencé a sentirme bajo presión. Cuando inicié Helvetia Hispánica no conocía a nadie, escribía sobre lo que quería y del modo que me parecía. Con el correr del tiempo, asistí a varias actividades, conocí a mucha gente y noté que había una cierta expectativa hacia lo que yo podría escribir. Eso me hizo perder la espontaneidad, pues sentí que ya no podría expresar ninguna crítica u opinión que se prestara a polémica, y tenía que medir mis palabras para que nadie se sintiera ofendido o malinterpretado o pensara que no le hice justicia a su trabajo, porque al fin y al cabo el mundo de habla hispana aquí es muy pequeño, me podía granjear enemistades, afectar negativamente mis posibilidades futuras de empleo, de aprobación social, de venta de mis libros… Cómo evitar toda esta serie de calamidades sin escribir de un modo adulador e hipócrita que pusiera en duda mi credibilidad como autora se convirtió en un reto que asumí sin entusiasmo. En algunos momentos, advertí que había un interés por parte de ciertas personas, no de que escribiera sobre ellos (o sus obras o sus actividades) sino que apuntara exactamente lo que ellos querían que se dijera de sí mismos. Eso me coartaba por completo y desvirtuaba el propósito de mi escritura hacia un “quedar bien” con los demás.

4.- Gran inversión de tiempo. Helvetia Hispánica me robaba tiempo para otros proyectos que son importantes para mí y para mi desarrollo profesional. Con el fin de mantener mi propio estándar de calidad, le dediqué mucho tiempo a la escritura del blog. Nunca hubo un artículo que me hubiera tomado menos de tres horas, el promedio de escritura por artículo fue de diez horas y con aquellos que me exigieron más lecturas e investigaciones en bibliotecas, como los de Cortázar y García Márquez, llegué a emplear veinte horas. Aparte, hay que contar el tiempo invertido en viajes, entrevistas personales, lecturas de libros, asistencia a los eventos, así como las tareas de técnica y administración del blog. Si las otras tres razones no se hubieran dado, habría hecho lo posible por publicar al menos una entrada semanal y continuar con el concepto original de Helvetia Hispánica.

De todos modos, el dominio de helvetiahispanica.ch no desaparece y redirige a El blog de Valentina Truneanu, donde se mantendrá lo publicado anteriormente (salvo las entradas de interés temporal, como las actividades del mes). A partir de ahora, el sitio se enfocará en los temas que más me interesan en este momento: libros electrónicos, técnicas de edición digital, el boom de las autopublicaciones en Amazon y las nuevas estrategias de marketing para escritores. A raíz de mi experiencia con mi libro electrónico enriquecido Fantasía y fuga he adquirido conocimientos en dichas áreas, siento una gran curiosidad por territorios que aún no he explorado y estoy dispuesta a experimentar con diversas fórmulas de publicación digital. Igualmente, deseo abarcar temas de interés para personas que compartan mi búsqueda.

La página de venta de mi novela Fantasía y fuga también se va a mantener. Para quienes han comprado el libro desde Helvetia Hispánica, los enlaces de descarga continúan igual de válidos. Los suscriptores del antiguo blog han sido importados a este. Entiendo que algunos no estén interesados en la nueva temática del blog y, si lo desean, pueden cancelar su suscripción desde los correos electrónicos que reciben con las actualizaciones. Si no, son bienvenidos a continuar. En adelante, solo escribiré de literatura y teatro de habla hispana en Suiza si se relaciona con mi propia actividad o si hay algo de lo que me salga escribir sin restricciones.

Con El blog de Valentina Truneanu inicio un nuevo camino lleno de experimentaciones en el que espero ayudar a otros escritores interesados en publicar a cumplir su objetivo, seguir entreteniendo a los lectores de mis novelas con mis historias y compartir con otros lo que he estado aprendiendo en estas incursiones por los libros electrónicos.